viernes, 22 de enero de 2016

QUIEN TIENE BOCA SE EQUIVOCA

       Estaba yo esta mañana tecleando algo que luego os comento y me he llevado una ingrata sorpresa. Me ha saltado la ondulada línea roja del corrector del Word para avisarme de que una palabra no estaba bien escrita. Y me he dado cuenta de que aquello sonaba muy raro pero nunca le había echado cuentas. Hoy puedo reconocer y reconozco que toda mi vida he dicho "cinta inlante" a la cinta aislante y lo peor, ¡ni preocupá!
        He llamado a mi madre para saber si es culpa suya, pero no, ella dice cinta aislante (pero ha aceptado que lo hace muy rápido). He llamado a mi par y él me ha admitido que dice "cinta ailante" (no hacemos uno listo entre los dos). Y entonces me he puesto a pensar en todas aquellos errores lingüísticos que estamos hartos de oír en el ámbito sanitario. Ya, seguro que se os acaba de dibujar una sonrisa de lo más ladina. ¡Vamos allá!

         
        ¿A quién no le han dicho alguna vez «me duele mucho la GUÍA que me has puesto señorita?». GUÍA en vez de vía es de lo más extendido.
         Ni qué decir tiene ONDA en vez de sonda o la típica pregunta que surge de la principal preocupación de nuestros pacientes geriátricos:
         «¿Señorita cuándo me va a poner el EDEMA?» en vez del enema. Esto del edema... me hace recordar una anécdota de lo más graciosa (por lo menos para mí). Una compañera contándome minuciosamente la guardia un día que yo entraba de noches, os aseguro que es muy delicada y estilosa, me soltó sobre un paciente que parecía estar en anasarca (edema generalizado):
         —Tiene edematizadas las pelotas . —Lo hizo con gesto y todo. Yo no pude parar de reírme en toda esa noche.
         Lo del gelocatil es un tema para hacer una tesis. Lo llaman de cualquier forma: PILATIL, JALOCATIL... Claro, partiendo de la base que hay quien a las medicinas las llama MIDICINAS, al sintrom: CINTROM  e incluso CITROEN; al supositorio: POSITORIO o a la buscapina: MOSCAPINA.
         Hay otro error muy extendido, aunque yo no sé si es error. ¿Nunca os han dicho «me han operado del APENDI»?. Este, en concreto, me parece de lo más simpático, la gente confraterniza con su propia anatomía y se permite acortar el nombre a sus órganos.
         ESQUINCE en vez de esguince, CRAGULAR en vez de coagular, GOMITAR por vomitar, ALMORROIDES por hemorroides, OPOTULISTA en vez de oculista, son otros que me acaban de soplar mis compañeras.
         Pero de los casos más heavys que yo he escuchado en mi vida es el de una señora que cuando le preguntaron por su anterior parto contestó (espero que no os ofenda pero es lo que dijo):
         —Bien, pero al final el niño me comió el coño.
         ¡Toma ya! ¡Y ni preocupá con el posible canibalismo de su bebé!  Me imagino que alguno habréis adivinado que lo que la pobre criatura hizo fue aspirar meconio y no ingerir partes blandas.
         Pero lo de hoy me ha hecho darme cuenta de que ninguno (o casi ninguno) estamos a salvo de error lingüístico, que si yo llego a ir a una ferretería pidiendo "cinta inlante" me hubieran mirado como yo miro cuando me piden el famoso pilatil.

         Ahh! Lo que estaba escribiendo cuando se me ha cruzado la famosa palabrita es una especie de novela, muy fresquita, muy rica, llena de anécdotas enfermeriles que espero que pronto vea la luz. Os invito a que si tenéis algún momento surrealista, o anécdota muy graciosa me la enviéis por correo a ireneferb@hotmail.com  
         Un beso y como todavía estoy a tiempo:

         ¡Feliz año!
      Os dejo con una reflexión que nada tiene que ver pero que me la acabo de encontrar y me ha hecho pensar: